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03/04
San Nicetas de Medikion
Nicetas nació en Cesarea de Bitinia hacia el 760, y después de sólo 8 días de nacido quedó huérfano de madre; fue ofrecido por su padre a Dios como un nuevo Samuel, y confiado a los buenos cuidados de su abuela.

En su juventud se sintió atraído por la vida solitaria, y su anciano padre espiritual lo inició en el ascetismo. Satisfecho por los óptimos frutos obtenidos, su maestro lo manda al monasterio de Medikion para completar su formación. San Nicéforo había fundado este nuevo complejo religioso en Triglia hacia muy poco, sobre la costa meridional de la Propóntide (Mar de Mármara), que se recuesta sobre el Mar Negro, y el todavía mínimo número de monjes le permitía seguir adecuadamente a Nicetas para prepararlo en la vida religiosa. Fue Niceforo, quien, persuadido de la natural inclinación y de la docilidad a las particulares exigencias de la vida monástica, en el 790, le hizo conferir la ordenación presbiteral por el Patriarca Tarasio, y lo asoció en el gobierno de la comunidad.

En el 813, Nicetas sucede a Nicéforo en la guía de la comunidad, y con ayuda del monje Atanasio, experto ecónomo de la casa, se vuelca a incrementar la importancia del monasterio, hasta que llega a contar con un centenar de miembros, que lo empujan -contra su innata humildad- a aceptar la dignidad de abad.

En el 815 el emperador bizantino León V el Armenio desencadenó la persecución iconoclasta y Nicetas fue una de las primeras víctimas: fue hecho prisionero y encerrado en el fuerte de Masaleón, en Asia Menor. El emperador lo llamó después a Constantinopla para inducirlo a ceder, consiguiendo al fin que abrazara sus heréticas doctrinas. Nicetas fue luego ayudado por sus amigos, en particular por san Teodoro el Estudita, a abrir los ojos y volver a la comunión con el Magisterio de la Iglesia, pero el soberano se vengó de la traición exiliándolo a la pequeña isla de Santa Gliceria, donde fue sometido a no pocas torturas por mano del eunuco Antimio, gran enemigo de quienes permanecían fieles al culto de los íconos. En la noche de Navidad del 820 León V fue asesinado, y Nicetas recobró la libertad, prefiriendo no obstante no retornar a Medikion sino retirarse a una vida austera en un anexo a un monasterio cercano a Constantinopla, donde murió el 3 de abril del 824.

Las reliquias del santo fueron trasladadas al monasterio de Medikion, donde fueron recibidas triunfalmente. San Teodoro el Estudita, que en su momento había deplorado su traición, pronunció su elogio y lo proclamó insigne defensor de las imágenes. Su "Vita" fue escrita por uno de sus monjes, Teostericto, que vivió con él, y por lo cual tiene un especial valor.