|
Miércoles 15 de julio de 2026
TEXTOS
Libro de Isaías 10,5-7.13-16
"¡Ay Asar, vara de mi ira, bastón de mi furor! Contra una nación impía lo envié, lo mandé contra el pueblo de mi cólera, para entrarle a saco y despojarlo, para hollarlo como barro de las calles. Pero él no pensaba así, no eran éstos los planes de su corazón; su propósito era aniquilar, exterminar naciones numerosas. El decía: 'Con la fuerza de mi mano lo he hecho, con mi saber, porque soy inteligente. Cambié las fronteras de las naciones, saqueé sus tesoros y derribé como un héroe a sus jefes. Mi mano cogió, como un nido, las riquezas de los pueblos; como quien recoge huevos abandonados, cogí toda su tierra, y no hubo quien batiese las alas, quien abriese el pico para piar.'
¿Se envanece el hacha contra quien la blanda? ¿Se gloría la sierra contra quien la maneja? Como si el bastón manejase a quien lo levanta, como si la vara alzase a quien no es leño. Por eso, el Señor de los ejércitos meterá enfermedad en su gordura y debajo del hígado le encenderá una fiebre, como incendio de fuego."
Salmo 93
"El Señor no rechaza a su pueblo."
Trituran, Señor, a tu pueblo, oprimen a tu heredad; asesinan a viudas y forasteros, degüellan a los huérfanos. R.
Y comentan: "Dios no lo ve, el Dios de Jacob no se entera." Enteraos, los más necios del pueblo, ignorantes, ¿cuándo discurriréis? R.
El que plantó el oído ¿no va a oír?; el que formó el ojo ¿no va a ver?; el que educa a los pueblos ¿no va a castigar?; el que instruye al hombre ¿no va a saber? R.
Porque el Señor no rechaza a su pueblo, ni abandona su heredad: el justo obtendrá su derecho, y un porvenir los rectos de corazón. R.
Evangelio según San Mateo 11,25-27
En aquel tiempo, Jesús exclamó: "Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar"
COMENTARIO
Jesús en un clima íntimo de oración hace una declaración sorprendente de su propia experiencia del Padre y de cómo tener acceso a su presencia en la vida. Al convertir en oración una afirmación así, tan tajante, nos aclara que esa afirmación nace de su propia experiencia profunda sobre Dios.
Ha experimentado que la gente sencilla que tiene acceso privilegiado al pensamiento de Dios, es el pueblo de Galilea, son las mujeres, los niños, los enfermos, los sin tierra. Los sabios y entendidos ni se enteran de ese proyecto de Dios que acaricia en la historia y que Él llama reinado de Dios. Pero sobre todo esa gente sencilla es Él mismo, que nacido en la pobreza y viviendo como un itinerante, sin casa propia, y dispuesto a correr la suerte de los inocentes que son llevados a la cruz, es ahí en ese universo humano suyo donde Dios se ha hecho presente con su rostro increíblemente bello y cercano a las angustias de sus hijos y de sus hijas.
|