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Liturgia y Espiritualidad: Textos Litúrgicos
Miércoles 22 de julio de 2026

TEXTOS

Libro del Cantar de los cantares 3,1-4
Así dice la esposa: "En mi cama, por la noche, buscaba el amor de mi alma: lo busqué y no lo encontré. Me levanté y recorrí la ciudad por las calles y las plazas, buscando el amor de mi alma; lo busqué y no lo encontré. Me han encontrado los guardias que rondan por la ciudad: '¿Visteis al amor de mi alma?'. Pero, apenas los pasé, encontré al amor de mi alma."

Salmo 62
"Mi alma está sedienta de ti, mi Dios."

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. R.
¡Como te contemplaba en el santuario Viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. R.
Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos. R.
Porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con jubilo; mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. R.

Evangelio según San Juan 20,1-2.11-18
El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos donde lo han puesto". Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro.
Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: "Mujer, ¿por qué lloras?" Ella les contesta: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto." Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: "Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas? Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: "Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré." Jesús le dice: "¡María!" Ella se vuelve y le dice: "¡Rabboni!", que significa: "¡Maestro!" Jesús le dice: "Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: 'Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro.'" María Magdalena fue y anunció a los discípulos: "He visto al Señor y ha dicho esto."


COMENTARIO

Los estudiosos de la Biblia nos dicen sobre el relato de la aparición del Resucitado que es prácticamente imposible armonizar los "datos". Es mejor hablar de la experiencia del Resucitado. En ese sentido, los evangelios tratan de contarnos cómo vivieron los discípulos la experiencia personal de encontrarse de nuevo con Jesús, ahora lleno de vida.

El texto de hoy, nos trae la experiencia que vivió una de sus seguidoras más cercanas, una mujer a la que ni la iglesia ni la cultura popular ha hecho justicia. Algo que no le podrán quitar ni borrar jamás es su cercanía con Jesús y la preferencia de él hacia esta mujer de Magdala; a tal punto que las primeras comunidades cristianas la recordarán y lo pondrán por escrito en los textos de la resurrección, por ser ella la que les comunicará que ya no hay abismo entre Dios y los hombres, pues Jesús venció a la muerte.

Y nosotros, ¿Qué valores encontramos en María Magdalena? ¿qué cualidades de ella rescatamos para la Iglesia de hoy?