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Martes 25 de agosto de 2026
TEXTOS
Carta II de San Pablo a los Tesalonicenses 2,1-3a.14-17
Os rogamos, hermanos, a propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por supuestas revelaciones, dichos o cartas nuestras, como si afirmásemos que el día del Señor está encima. Que nadie en modo alguno os desoriente.
Dios os llamó por medio del Evangelio que predicamos, para que sea vuestra la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Así, pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta.
Que Jesucristo, nuestro Señor, y Dios, nuestro Padre que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, os consuele internamente y os dé fuerzas para toda clase de palabras y de obras buenas.
Salmo 95
"Llega el Señor a regir la tierra."
Decid a los pueblos: "El Señor es rey, él afianzó el orbe, y no se moverá; él gobierna a los pueblos rectamente." R.
Alégrese el cielo, goce la tierra, retumbe el mar y cuanto lo llena; vitoreen los campos y cuanto hay en ellos. R.
Aclamen los árboles del bosque, delante del Señor, que ya llega, ya llega a regir la tierra: regirá el orbe con justicia y los pueblos con fidelidad. R.
Evangelio según San Mateo 23,23-26
En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el décimo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: el derecho, la compasión y la sinceridad! Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro, y así quedará limpio también por fuera."
COMENTARIO
"¡Ay de ustedes, letrados y fariseos hipócritas!". Es el grito de protesta que Jesús lanza de manera contundente y sin miedo. El Evangelio de hoy lo recoge muy bien y lo acerca a los cristianos para que golpee la conciencia.
Esta palabra de Jesús quiere llegar a la mente y al corazón del bautizado. Ese grito no es para mirar hacia atrás, a los personajes de la Palestina del primer siglo, sino para que cada seguidor de Jesús vuelva a ratificar, de manera existencial, que lo más importante es "la justicia, la misericordia y la fe".
Todo el capítulo 23 de Mateo, se podría llamar la radiografía de la hipocresía religiosa de todos los tiempos, también de la Iglesia.
Una de las tentaciones de la persona religiosa es cumplir con todos los preceptos, con todas las normas, con todo lo establecido, pero sin tener amor, sin ser movido por la fuerza humanizadora que reside en el corazón.
No se puede olvidar que el mal se hace muchas veces, de manera sutil, con la máscara de la observancia religiosa.
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