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Sábado 5 de septiembre de 2026
TEXTOS
Carta I de San Pablo a los Corintios 4,6b-15
Hermanos: En el caso de Apolo y de mí aprended aquello de "no saltarse el reglamento" y no os engriáis en uno a costa del otro. A ver, ¿quién te hace tan importante? ¿Tienes algo que no hayas recibido? Y, si lo has recibido, ¿a qué tanto orgullo, como si nadie te lo hubiera dado? Ya tenéis todo lo que ansiabais, ya sois ricos, habéis conseguido un reino sin nosotros. ¿Qué más quisiera yo? Así reinaríamos juntos. Por lo que veo, a nosotros, los apóstoles, Dios nos coloca los últimos; parecemos condenados a muerte, dados en espectáculo público para ángeles y hombres. Nosotros, unos necios por Cristo, vosotros, ¡qué sensatos en Cristo! Nosotros débiles, vosotros fuertes; vosotros célebres, nosotros despreciados; hasta ahora hemos pasado hambre y sed y falta de ropa; recibimos bofetadas, no tenemos domicilio, nos agotamos trabajando con nuestras propias manos; nos insultan, y les deseamos bendiciones; nos persiguen, y aguantamos; nos calumnien, y respondemos con buenos modos; nos tratan como a la basura del mundo, el deshecho de la humanidad, y así hasta el día de hoy. No os escribo esto para avergonzaros, sino para haceros recapacitar, porque os quiero como a hijos; porque tendréis mil tutores en Cristo, pero padres no tenéis muchos; por medio del Evangelio soy yo quien os ha engendrado para Cristo Jesús.
Salmo 144
"Cerca está el Señor de los que lo invocan."
El Señor es justo en todos sus caminos, es bondadoso en todas sus acciones; cerca está el Señor de los que lo invocan, de los que lo invocan sinceramente. R.
Satisface los deseos de sus fieles, escucha sus gritos, y los salva. El Señor guarda a los que lo aman, pero destruye a los malvados. R.
Pronuncie mi boca la alabanza del Señor, todo viviente bendiga su santo nombre por siempre jamás. R.
Evangelio según San Lucas 6,1-5
Un sábado, Jesús atravesaba un sembrado; sus discípulos arrancaban espigas y, frotándolas con las manos, se comían el grano. Unos fariseos les preguntaron: "¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?" Jesús les replicó: "¿No habéis leído lo que hizo David cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios, tomó los panes presentados -que sólo pueden comer los sacerdotes-, comió él y les dio a sus compañeros". Y añadió: "El Hijo del hombre es señor del sábado".
COMENTARIO
Cuentan que cuando el Papa Juan Pablo II se dirigió a los grandes economistas del mundo pidiendo mayor equidad y consideración con los países más pobres del planeta, le contestaron que por encima de las necesidades de los pueblos están las leyes del mercado mundial. Es más importante mantener el equilibrio en la banca internacional que resolver los problemas del hambre, la salud y la educación de millones de seres humanos que viven, o sobreviven, sumidos en la extrema pobreza.
Muchas veces los seres humanos nos empeñamos en colocar la letra de la ley por encima de las personas. No importa que ciertas normas resulten deshumanizantes o que ya no signifiquen nada. Algo parecido pasa también al interior de las iglesias. Por sobre todo están las normas litúrgicas o doctrinales que las necesidades de los feligreses.
Jesús nos desafía a colocar al ser humano en el centro de todas las decisiones legales, estructurales y organizacionales, especialmente a los más débiles y empobrecidos.
¿Qué es lo más importante para ti, la norma, la tradición o las personas?
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