|
Jueves 8 de octubre de 2026
TEXTOS
Carta de San Pablo a los Gálatas 3,1-5
¡Insensatos gálatas! ¿Quién os ha embrujado? ¡Y pensar que ante vuestros ojos presentamos la figura de Jesucristo en la cruz! Contestadme a una sola pregunta: ¿recibisteis el Espíritu por observar la ley, o por haber respondido a la fe? ¿Tan estúpidos sois? ¡Empezasteis por el espíritu para terminar con la carne! ¡Tantas magníficas experiencias en vano! Si es que han sido en vano. Vamos a ver: Cuando Dios os concede el Espíritu y obra prodigios entre vosotros, ¿por qué lo hace? ¿Porque observáis la ley, o porque respondéis a la fe?
Interleccional: Lucas 1
"Bendito sea el Señor, porque ha visitado a su pueblo."
Nos ha suscitado una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas. R.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza. R.
Y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán. Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días. R.
Evangelio según San Lucas 11,5-13
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Si alguno de vosotros tiene un amigo y viene a medianoche para decirle: 'Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle', y, desde dentro, el otro le responde: 'No me molestes; la puerta está cerrada, mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos'. Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite. Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide, recibe; quien busca, halla, y al que llama, se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuanto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?"
COMENTARIO
Nos sigue resonando el diálogo sostenido entre el doctor de la ley y Jesús de Nazaret sobre las normas.
En esta ocasión, Pablo expone a los cristianos de Galacia el tema principal de la carta, precisamente la relación entre la Ley y el Espíritu. La ley era el corazón de la religión judaica y llevaba a la observancia. El Espíritu representa la vida nueva que los cristianos reciben de Dios que, librándolos de la esclavitud de la ley, los abre al amor de Dios y a la posibilidad de una ética diferente. Situación nada fácil, porque muchos cristianos provenían del judaísmo y estaban acostumbrados a la observancia.
Una de las características de la oración, en la enseñanza de Jesús, es la insistencia que nace de la confianza. Jesús deja entrever que Dios no es un juez, sino amigo y padre que, sin duda, atenderá la súplica que se le haga. Un buen ejemplo, de cómo el amor de Dios, expresado entre seres humanos, está por encima de la ley.
¿Cómo cultivas la oración en tu comunidad?
|