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Liturgia y Espiritualidad: Textos Litúrgicos
Jueves 12 de noviembre de 2026

TEXTOS

Carta de San Pablo a Filemón 7-20
Querido hermano: Me alegró y animó mucho tu caridad, hermano, porque tú has aliviado los sufrimientos de los santos. Por eso, aunque tengo plena libertad en Cristo para mandarte lo que conviene hacer, prefiero rogártelo apelando a tu caridad, yo, Pablo, anciano y prisionero por Cristo Jesús. Te recomiendo a Onésimo, mi hijo, a quien he engendrado en la prisión, que antes era tan inútil para ti, y ahora, en cambio, es tan útil para ti y para mí; te lo envío como algo de mis entrañas. Me hubiera gustado retenerlo junto a mí, para que me sirviera en tu lugar, en esta prisión que sufro por el Evangelio; pero no he querido retenerlo sin contar contigo; así me harás este favor, no a la fuerza, sino con libertad. Quizá se apartó de ti para que lo recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino mucho mejor: como hermano querido. Si yo lo quiero tanto, cuánto más lo has de querer tú, como hombre y como cristiano. Si me consideras compañero tuyo, recíbelo a él como a mí mismo. Si en algo te ha perjudicado y te debe algo, ponlo en mi cuenta; yo, Pablo, te firmo el pagaré de mi puño y letra, para no hablar de que tú me debes tu propia persona. Por Dios, hermano, a ver si me das esta satisfacción en el Señor; alivia mi ansiedad, por amor a Cristo.

Salmo 145
"Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob."

Que mantiene su fidelidad perpetuamente, que hace justicia a los oprimidos, que da pan a los hambrientos. El Señor liberta a los cautivos. R.
El Señor abre los ojos al ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan, el Señor ama a los justos. El Señor guarda a los peregrinos. R.
Sustenta al huérfano y a la viuda y trastorna el camino de los malvados. El Señor reina eternamente, tu Dios, Sión, de edad en edad. R.

Evangelio según San Lucas 17,20-25
En aquel tiempo, a unos fariseos que le preguntaban cuándo iba a llegar el Reino de Dios, Jesús les contestó: "El Reino de Dios no vendrá espectacularmente, ni anunciarán que está aquí o está allí; porque mirad, el Reino de Dios está dentro de vosotros". Dijo a sus discípulos: "Llegará un tiempo en que desearéis vivir un día con el Hijo del hombre, y no podréis. Si os dicen que está aquí o está allí, no os vayáis detrás. Como el fulgor del relámpago brilla de un horizonte a otro, así será el Hijo del hombre en su día. Pero antes tiene que padecer mucho y ser reprobado por esta generación".


COMENTARIO

La propuesta del reino con su nueva humanidad, representada en Jesús como el "hijo de lo humano", no son realidades que se puedan entender por medio de la razón. La propuesta del reino y de la nueva humanidad que propone Jesús, se vive y se experimenta en la adhesión que da el creyente a los signos del reino.

¿Cómo poder alcanzar y entender la propuesta del reino cuando este no está sujeto a cálculos? La experiencia del "reino" no se alcanza corriendo de un lado para otro, sino viviéndolo en la cotidianidad y simplicidad de la vida. Ya que el reino "está entre nosotros". Por extraño que parezca, este reino no es algo que "aparecerá" o "llegará de repente", sino más bien, es una invitación a descubrirlo en medio de nosotros, en medio de los crucificados y rechazados de los sistemas de muerte.

No podemos esperar ansiosos la llegada del "hijo de lo humano", si no le reconocemos en los que padecen mucho y son rechazados por esta generación violenta.