Home Contáctenos Instagram Facebook








Liturgia y Espiritualidad: Textos Litúrgicos
Miércoles 25 de noviembre de 2026

TEXTOS

Libro del Apocalipsis 15,1-4
Yo, Juan, vi en el cielo otra señal, magnífica y sorprendente: siete ángeles que llevaban siete plagas, las últimas, pues con ellas se puso fin al furor de Dios. Vi una especie de mar de vidrio veteado de fuego; en la orilla estaban de pie los que habían vencido a la fiera, a su imagen y al número que es cifra de su nombre; tenían en la mano las arpas que Dios les había dado. Cantaban el cántico de Moisés, el siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: "Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios omnipotente, justos y verdaderos tus caminos, ¡oh Rey de los siglos! ¿Quién no temerá, Señor, y glorificará tu nombre? Porque tú solo eres santo, porque vendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento, porque tus juicios se hicieron manifiestos."

Salmo 97
"Grandes y maravillosas son tus obras, Señor."

Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas: su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R.
El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel. R.
Retumbe el mar y cuanto contiene, la tierra y cuantos la habitan; aplaudan los ríos, aclamen los montes. R.
Al Señor, que llega para regir la tierra. Regirá el orbe con justicia y los pueblos con rectitud. R.

Evangelio según San Lucas 21,10-19
En aquel tiempo dijo Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: "Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá grandes terremotos, peste y hambre en muchas partes: se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en el cielo. Pero antes de todo esto os echarán mano, os perseguirán, estregándoos a los tribunales y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre: así tendréis ocasión de dar testimonio. Haced propósito de no preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas".


COMENTARIO

Más de un 52% de la población mundial vive actualmente en las ciudades y se prevé que en el año 2050 este porcentaje aumente al 66-70%. Es por ello que la pastoral de las grandes ciudades es de estricta actualidad, considerando inevitablemente la sustentabilidad de la vida en ellas.

Quienes tenemos un compromiso con el Evangelio desde la opción por los pobres sabemos que las periferias de las grandes ciudades son lugares donde se concentran las desigualdades más escandalosas de las metrópolis, donde tienen lugar las fronteras entre lo humano y lo inhumano, donde un clamor silencioso convive con el resplandor hipnótico de carteles luminosos que ofrecen paraísos inalcanzables para la mayoría.

Hablar de Dios en las grandes ciudades corre el riesgo de tornarse un discurso más entre tantos otros. Por eso será indispensable que las comunidades creyentes hagan de las ciudades lugares humanamente habitables, accesibles y dignificantes, dando testimonio real y coherente de que es posible vivir el Evangelio en las grandes ciudades porque Dios también habita en ellas.